martes, 10 de julio de 2012



La niña más linda del mundo es mi hija! y ultimamente le ha dado por esto, comentar en video y dejar huella de lo talentosa que es, y tambien de que extraña a su abuelo Chendo., y de que si no fuera por ella, esta vida mia serías muyyyy aburrida!!

Por eso la amo! y es la luz de mi vida!!!
Anoche soñe contigo papá., y debo decir que mas que sentirme triste, desperte con una buena sensación, con tu recuerdo muy vivo., muy como tu eras., calladito, pensativo, suspirando largo despues de beber cafe,. opinando del convuslo tiempo que vivimos, de lo mal que esta la política y de como estan las cosas hoy en día.

Y de como nos poniamos de acuerdo para que Yolanda pase vacaciones de verano en el pueblo,. de como hace un año hablamos justo de eso, de que estuviera en casa contigo., y mira, lo que son las cosas no? eso no va a pasar nunca.

La vida y sus cosas., la muerte y las suyas tambien... cada una teniendo injerencia en mis planes.

Y yo, resignandome a tu ausencia, a que este año mamá cumple 10 años sin estar fisicamente en este mundo., a arreglarmelas sola como hace mucho tiempo., a esta independencia mia a fuerza de chingadazos que la vida me ha dado... a eso, a estar sin ustedes y a extrañarlos mucho, mucho!

Tanto que cada mañana despierto y caigo en cuenta de que mi mamá ya no esta, y ahora tampoco tú, Chendo, tampoco tu... y ni hablar hay que levantarse y seguir.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Continuidad., Jaime Torres Bodet


No has muerto. Has vuelto a mi. Lo que en la tierra
—donde una parte de tu ser reposa —
sepultaron los hombres, no te encierra
porque yo soy tu verdadera fosa. Dentro de esta inquietud del alma ansiosa
que me diste al nacer, sigues en guerra
contra la insaciedad que nos acosa
y que, desde la cuna, nos destierra. Vives en lo que pienso, en lo que digo,
y con vida tan honda que no hay centro,
hora y lugar en que no estes conmigo pues te clavo la muerte tan adentro
del corazon filial con que te abrigo
que, mientras mas me busco, mas te encuentro.

II
Me toco... y eres tu. Palpo en mi frente
la forma de tu craneo. Y, en mi boca,
es tu palabra aun la que consiente
y es tu voz, en mi voz, la que te invoca. Me toco... y eres tu, tu quien me toca.
Es tu memoria en mi la que te siente:
ella quien, con lagrimas, te evoca
tu la que sobrevive yo, el ausente. Me toco... y eres tu. Es tu esqueleto
que yergue todavia el tiempo vano
de una presencia que parece mia. Y nada queda en mi sino el secreto
de este inmovil crepusculo inhumano
que al par augura y desintegra el dia.

III
Todo, asi, te prolonga y te senala
el pensamiento, el llanto, la delicia
y hasta esa mano fiel con que resbala,
ingravida, sin dedos, tu caricia. Oculta en mi dolor eres un ala
que para un cielo postumo se inicia
norte de estrella, aspiracion de escala
y tribunal supremo que me enjuicia. Como lo eliges, quiero lo que ordenas
actos, silencios, sitios y personas.
Tu voluntad escoge entre mis penas. Y, sin leyes, sin frases, sin cadenas,
Eres tu quien, si caigo, me perdonas,
Si me traiciono tu quien te condenas... Y quien, si te olvido, me abandonas.

IV
Aunque si nada en mi interior te altera,
todo, fuera de mi te transfigura
y, en ese tiempo que a ninguno espera,
vas mas de prisa que mi desventura. Del arbol que cubrio tu sepultura
quisiera ser raiz, para que fuera
abrazandote a cada primavera
con una vuelta mas, lenta y segura. Pero en la soledad que nos circunda
ella te enlaza, te defiende, te ama,
mientras que yo tan solo te recuerdo. Y al comparar su terquedad fecunda
con la impaciencia en que mi amor te llama,
siento por primera vez que te pierdo.

V
Porque no es la muerte orilla clara,
margen visible de invisible rio
lo que en estos momentos nos separa
es otro litoral, aun mas sombrio. Litoral de vida. Tierra avara
en cuyo negro polvo, avido y frio,
del naufragio que en ti me desampara
inutilmente busco un resto mio. Es tu presencia en mi la que me impide
recurperar la realidad que tuve
solo en tu corazon, cuando latia. Por eso la existencia nos divide
tanto mas cuanto mas tiempo en mi alma sube
la vida en que tu muerte se confia.

VI
Si, cuanto mas te imito, mas advierto
que soy la tenue sombra proyectada
por un cuerpo en que esta mi ser mas muerto
que el tuyo en la ficcion que lo anonada. Sombra de tu cadaver inexperto,
Sombra de tu alma aun poco habituada
A esa luz ulterior a la que he abierto
Otra ventana en mi, sobre otra nada... Con gestos, con palabras, con acciones,
creia perpetuarte y lo que hago
es lentamente, en todo, deshacerte. Pues para la verdad que me propones
el unico lenguaje sin estrago
es el silencio intacto de la muerte.

VII
Y sin embargo, entre la noche inmensa
con que me sine el luto en que te imploro,
aflora ya una luz en cuyo azoro
una ilusion de aurora se condensa. No es el olvido. Es una paz mas tensa,
una fe de acertar en lo que ignoro
algo —tal vez — como una voz que piensa
y que se aisla en la unidad de un coro. Y esa voz es mi voz. No la que oiste,
viva, cuando te hable, ni la que al fino
metal del eco ajustara en su engaste, sino la voz de un ser que aun no existe
y al que habre de llegar por el camino
que con morir tan solo me ensenanste.

VIII
Voz interior, palabra presentida
que, con promesas tacticas, resume
—como en la gota ultima, el perfume —
en su paciente formacion, la vida. Voz en ajenos labios no aprendida
— ¡ni siquiera en los tuyos! — voz que asume
la realidad del alba estremecida
que alcanzare cuando de ti me exhume. Voz de perdon, en la que al fin despunta
esa bondad que me entregaste entera
y que yo, a trechos, voy reconquistando voz que afirma tan bien lo que pregunta
y que sera la mia verdadera
aunque no se decir como ni cuando...

IX
¿Ni cuando?... Si, lo se. Cuando recoja
de la ceniza que en tu hogar remuevo
esa indulgencia inmune a la congoja
que, al fuego del dolor, pongo y atrevo. Cuando, de la materia que me aloja
y cuyo fardo en las tinieblas llevo,
como del fruto que la edad despoja,
anuncie la semilla el fruto nuevo
cuando de ver y de sentir cansado
vuelva hacia mi los ojos y el sentido
y en mi me encuentre gracias a tu ausencia, entonces nacere de tu pasado
y, por segunda vez, te habre debido
—en una muerte pura — la existencia.

Mayo 2, 2012

Ya ha pasado poco mas de un mes, desde que Chendo falleció, y yo apenas me puedo dar el tiempo para escribir sobre ello., aún con el dolor en el alma, y el enorme vacio, de él, de su persona, sus palabras... apenas estoy tratando de vivir con su ausencia., pensando en que las cosas nunca más serán como antes, y que nada será igual... que retomar las cosas, la rutina y la vida, no es tan sencillo, como dejarse llevar, por que siempre (en mi cas ) y estoy segura que en el del Rolis, al final del dia pensamos en ello, en él, y en la vida sin ambos., papá y mamá...

En la falta que nos hacen, a mi y a todos... en su ausencia fisica y en saber que desde algun sitio estan con nosotros., más vale, por que ya es demasiada la gente que hemos perdido, ya han sido muchos los funerales en mi vida., así es que quiero pensar-creer que el día que a mi me toque, encontrare una casa llena de mi familia,. empezando por mamá, que hace 10 largos años nos dejo., ella primero, le siguieron mi abuela, mi abuelo., Angeles mi querida prima, los tios Arturo, Jesús, y el nonato que perdi a los 2 meses de embarazo.

Asi es que es mucha la gente que se nos adelanto... mucho el dolor que queda, mucha la tristeza y nostalgia por ellos., mucho el tiempo que aún falta por vivir,. mucho el camino pendiente por recorrer., muchas las ganas de continuar a pesar de que ellos ya no estan...y muchas las ganas de vivir, por mi, y por mi hija...

miércoles, 14 de marzo de 2012

Dia 14, despues del diagnostico...

Nada mejora, ni su salud, ni su animo., excepto que para fortuna de todos los involucrados, no tiene dolor., aun no., y ojala no tenga que padecer por ese trance que solo haría las cosas más dificiles., dificiles para El, y para todos.

Solo se ve el cansancio en su mirada,. mirada lejana, perdida, distante... muy distante, que tanto? quien sabe, solo el... lo que daria yo por saber lo que piensa en estos momentos de invalidez...

Su mirada triste me parte y nos parte el alma., a todos, excepto a mi hija, a ti Yolis, que cuando tengas la edad prudente y leas esto, quizas recuerdes como era acompañarlo a comer, y como probablemente y gracias a la inocencia de tus 6 añitos, no te enteras de la gravedad de las cosas.

Pero solo queda tenerlo muy cerca, abrazarlo, decirle al oido lo mucho que lo quiero., y la falta que me hace conversar con él, debatir, y platicar de tantas cosas que se van quedando en el camino....

Te amo papá, con toda mi alma...

jueves, 1 de marzo de 2012

Miedo

Miedo al destino afiebrado. Miedo a los enfisemas, la neumonía y el cáncer de pulmón. Miedo al último cigarro. Miedo a los sermones, a las tardes en un hospital. Miedo al cuarto de ese hospital. Miedo a salir del cuarto de ese hospital. Miedo a la presunta juventud en la que no se comprende nada. Miedo a la mente en blanco. Miedo a vivir siempre en esta laguna mental.

Miedo al desorden avivado. Miedo a un antibiótico perpetuo. Miedo al dinero y al poder de los mediocres y superficiales. Miedo a las batas azules de todas las clínicas. Miedo a ese silencio de las ambulancias apagadas que aturde los oídos en las madrugadas. Miedo a las últimas 24 horas tratando de hallarle compás a la vida. Miedo a las sombras iluminadas del pensamiento vagabundo.

Miedo a los hoyos negros de los hospitales que parecen los hoyos negros de las redacciones de los periódicos. Miedo a las gelatinas verdes fosforescentes de un paciente desesperado de tanta enfermedad. Miedo a las enfermeras que relatan con sus ojos una tragedia de espuma y amor. Miedo a los políticos que se anuncian hasta en las revistas de servicios médicos. Miedo al ruido, sin acústica, del ventilador. Miedo del ir y venir -en la sien-, de una vieja mar.

Miedo del azoro medicinal. Miedo a no regresar al rancho. Miedo de no saber, ni siquiera en el último momento, cuál es el secreto. Miedo de creer en Dios después de todo. Miedo del panal de abejas, cerca del corazón de las radiografías. Miedo de los acertijos matutinos del médico. Miedo por el semblante con el que te saludan los amigos del dominó. Miedo por el amor que pasó como una alucinante primavera.

Miedo a la tos. Miedo a los exámenes, a las terapias y al agua escurriendo, como un río sucio, en el pulmón. Miedo a Raleigh. Miedo de la burocracia pastosa de escalón tras escalón. Miedo de las historias de nadie contadas por encima de la propia historia de uno que es nadie. Miedo de caminar día y noche sin salir de una habitación. Miedo del olor a perfume sobrepuesto sobre ti. Miedo a una ráfaga de ese aliento que me llega del lugar más tierno de la noche. Miedo a no escribir nada nunca más. Miedo a no pasar los dedos por tu piel.

Miedo de las memorias con final feliz. Miedo al desengaño. Miedo a las despedidas cursis pero tan ciertas. Miedo a que el televisor de la sala de espera no deje de pasar jamás las imágenes de un asesino convertido en actor y las de una bandolera invocando el estado de Derecho y las de nosotros, los espectadores, tontos de ocasión. Miedo por mi ojo enojado. Miedo por mi cactus seco. Miedo por mi barba áspera.

Miedo de las luciérnagas del jacal sobrevolando ahora la sala de operaciones. Miedo al vieneivá de allá afuera. Miedo de incumplir tantas promesas. Miedo de haber roto el mármol. Miedo de no saber cuando poner el punto final.

Diego Enrique Osorno

http://nuestraaparenterendicion.com/index.php?option=com_k2&view=item&id=864:miedo&Itemid=104

Pronóstico Reservado

En cinco, dias, mi vida, da un nuevo vuelco., muy doloroso, el cual sin duda nos va a dejar profundas marcas., a todos en la familia, en cinco dias de visitas al medico, hospitales y salas de espera se han hecho realidad los mas terribles temores., el diagnostico menos esperado, y tambien el mas desconcertante., Lesiones metastasicas., con todo el significado que ese par de palabras conlleva., el pronostico no es favorable... otra vez,  y a 10 año del aniversario de mamá, la incertidumbre y el dolor, me rodean, una vez mas esa triste sensación, ese no saber que va a pasar y esperar lo inesperado., el miedo y ese olor espantoso de  hospital., esa sensación de querer decir y expresar tantas cosas y no poder... el amor profundo a mi padre, a la persona que le debo la vida., a mi ejemplo a seguir, y de quien me siento tan orgullosa.

A ver su desgaste, y como en tan poco tiempo su vida se apaga, se consume, se disminuye, sus pasos breves, su voz tenue., su mirada triste, y su esperanza que se apaga.

Y la condición de excelente médico que es, y que ha sido., de saber que en casos como el suyo, las probabilidades son minimas.

Su tiempo se reduce a meses., cuantos? nadie lo sabe., solo Dios, supongo., y solo la fe en Dios nos puede ayudar.

Solo queda esperar los meses que vienen., hacer sus días lo más llevaderos posibles., estar bien con él, decirle lo mucho que lo quiero., y estar bien., lo mejor posible...