lunes, 23 de enero de 2017

No estamos solos, Donald

No estamos solos, Donald

  
     
    
Trump y Obama
Hasta el viernes pasado, el récord de protestas en una toma de posesión había sido la de Richard Nixon al arrancar su segundo periodo al frente de la Casa Blanca, en 1973, por la Guerra de Vietnam. El sábado, ocho veces más que hace 44 años, más de medio millón de personas en Washington, y un número similar en las ciudades más grandes de Estados Unidos protestaron contra la visión y las posiciones de Donald Trump. Las expresiones se extendieron en más de 70 ciudades del mundo con una advertencia: esto es sólo el principio. La unión global contra Trumpilandia fue bálsamo para las angustias mexicanas por la agresividad y beligerancia del presidente contra México, su gente, y su economía. No estamos solos en nuestra indignación e inconformidad, Donald, ni será una batalla aislada; sólo falta que entendamos y encontremos cómo responderte.

El mundo de Trump es lunático, a menos que tenga en su chistera la fórmula para revolucionar al mundo hacia delante y evitar su involución. Los síntomas no son buenos. El viernes usó su discurso de toma de posesión para repudiar a la clase política, a la que acusó de rapacidad y apropiarse de todos los beneficios para crear una sociedad de lujo en Washington, mientras el pueblo estadounidense caía en la pobreza. Su primera acción fue desmantelar el programa de salud de Barack Obama, que afectó a la clase media, pero salvó de la marginación a 23 millones de personas que están entre las más pobres, y frenar los procesos de regulación, que le motivó su primera fricción con el Capitolio. Se asumió como el presidente de todos los estadounidenses, aunque cuatro de cada diez amanecieron ese día detestándolo, y reiteró sus promesas económicas, con lo que quiere convertir una economía de servicios, como es Estados Unidos, a una de manufactura, en un imposible corto plazo.

En política exterior, es China su principal enemigo y quiere lanzarse a una guerra comercial con Beijing, el mayor tenedor de deuda estadounidense. Cree que hay que dejar de apoyar militarmente a sus aliados en el Medio Oriente, con lo que el equilibrio de poder se perdería y esa nación dejaría de ser lo que ha sido durante 60 años, el factor que frena una Tercera Guerra Mundial. Lo mismo piensa de la alianza militar con Europa, y está harto de los mexicanos y sus gobiernos, que han sido sus principales chivos expiatorios en los últimos 18 meses. Las marchas en el mundo fueron contra Trumpilandia; en Estados Unidos se concentraron en las demandas de los derechos de reproducción –por su intención de volver a penalizar el aborto, que sería una regresión de 34 años–, los derechos civiles y la inmigración.

Estados Unidos está dividido como quizá no lo estaba desde 1861, cuando en la primera toma de posesión de Abraham Lincoln, “el aire estaba lleno con rumores de conspiraciones para asesinarlo o capturarlo y llevárselo antes de que pudiera tomar las riendas del gobierno”, según las crónicas de la época. Lincoln recibió la presidencia de James Buchanan, el único que supera a Trump con el más bajo nivel de popularidad al asumir la Casa Blanca (37 por ciento contra 40 por ciento), ante el fracaso para evitar la división que finalmente llevó a Estados Unidos a la Guerra Civil.

Las protestas subrayan la división en esa nación, una polarización a la que Trump, como es, respondió con beligerancia y mentiras. Es la prensa la que provocó las protestas, y también exageró a la baja la asistencia popular a su toma de posesión. Fue la prensa, dijo el sábado durante una visita a la CIA, la que manipuló sus palabras públicas que dice que nunca dijo en contra de la CIA. Lo mismo le dijo al presidente Enrique Peña Nieto cuando hablaron en Los Pinos, el 31 de agosto pasado: fue la prensa la que tergiversó sus declaraciones sobre México y los mexicanos. Trump es un mentiroso compulsivo y una persona violenta que en los momentos difíciles se echa para adelante. No hay que olvidarlo el próximo 31 de enero, cuando Peña Nieto se reúna con él en Washington.

La visita de trabajo es importante, y se dará una semana después de que comiencen las primeras negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica entre los dos países. En esas reuniones el gobierno mexicano podrá plantear lo que quiere de Estados Unidos, lo que puede en la relación bilateral, y rechazar o dar paso a una negociación en donde confronten sus visiones. Tendrá que ser muy inteligente el planteamiento y el propio fraseo en sus conversaciones, en parte porque el entorno cambió rápidamente del jueves a hoy ante la fuerza de las protestas contra Trump, que probablemente continuarán enardeciéndose por la creciente oposición al nuevo presidente.

Un hombre de mecha corta es lo que encontrará Peña Nieto en la Oficina Oval, que quizá vea en él una coyuntura para ganar legitimidad a través de sus bravuconadas, hostigamiento y amenazas. El momento no es el mejor para Peña Nieto, pero es el adecuado. Al mismo tiempo, si sus asesores son inteligentes y creativos, y él deja de comportarse pusilánimamente, lo que hoy es un enorme problema puede volverse una oportunidad. No hay mucha expectativa sobre lo que pueda hacer el presidente de México, pero este lunes, en su posicionamiento sobre política exterior, podrá mostrar a todos si algo aprendió de sus errores, o definitivamente no tiene remedio.

viernes, 20 de enero de 2017

Donald Trump- el inició de una era muy oscura...

Donald Trump

México
El día ha llegado.
Donald Trump será hoy presidente de Estados Unidos.
Soy de los que cree que se vienen tiempos oscuros, peligrosos. Para México y para el mundo. En este año he leído y he escrito aquí más textos sobre Trump de lo que hubiera deseado.
Hoy, el día que empieza la nueva época, reproduzco dos párrafos de Andrew Sullivan, desde hace muchos años uno de los más lúcidos observadores de la política estadunidense y que me parecen de lo mejor que he leído este año. Fueron escritos, con clarividencia, antes de las elecciones.
"Sí, es un incompetente, un diletante, un hombre que no sabe lo que no sabe. Muchas de sus acciones probablemente darán lugar a pérdidas en su popularidad. Pero Trump no puede admitir errores y tendrá que negarlo o encontrar un chivo expiatorio para desviar la atención pública. Esas distracciones bien podrían ser profundamente desestabilizadoras y tal vez agravadas por acontecimientos. "Indudablemente habrá otro incidente entre la policía y un hombre negro desarmado bajo la presidencia de Trump. En lugar de calmar a la nación, Trump la incendiará. Habrá un ataque terrorista de algún tipo —y posiblemente una ola de tales ataques en respuesta a su misma elección. Trump lo explotará con la sutileza de un Giuliani y la brutalidad de un Putin.
"Hace tiempo que tengo fe en que alguna versión del fascismo no puede llegar al poder en Estados Unidos. Los acontecimientos del año pasado sugieren una profunda reflexión sobre esa convicción. Un huracán político ha llegado, en la medida que la globalización ha erosionado el poder económico de las clases trabajadoras blancas, y que la izquierda cultural ha exagerado su mano en cuestiones sociales y raciales, y una guerra catastrófica y una crisis financiera han robado a las élites de su credibilidad. Como siempre en la historia, todavía se necesitaba la chispa, el actor único que podía desplegar gran talento demagógico para arrastrar a un país avanzado a la violencia y la barbarie. En Trump, Estados Unidos encontró uno.
"Parafraseando a Benjamin Franklin, vivimos en una república, siempre y cuando podamos mantenerla. Más de dos siglos después, estamos abiertamente contemplando lanzarla en el aire y ver dónde podría aterrizar. Cada uno haga lo que pueda".
Twitter: @puigcarlos

jueves, 19 de enero de 2017

Armas, escuelas, Internet y familias

Monterrey
1. Pudo haber sido un cuchillo o un mazo, es cierto, pero la agresión no hubiera alcanzado ese nivel de gravedad. La presencia de una pistola calibre 22 en las manos de un adolescente del Colegio Americano del Noreste no lo explica todo, pero es una parte clave de cualquier intento por entender esta tragedia.
La facilidad para conseguir armas y el descuido con el que llegan a caer en manos inexpertas, inconscientes, enfermas o criminales son sin duda disparadores de las estadísticas de violencia. También del drama que acompaña a cada punto de la estadística.
Desarmar al país es una tarea urgente: se sabe de la facilidad para comprar un arma en el mercado negro. Pero, al mismo tiempo, es muy importante poner énfasis en la responsabilidad que tienen sobre el destino del arma quienes la poseen incluso legalmente. Cualquiera sabe que el principal cuidado es alejarla de los menores.
2. Creo que las escuelas son otra parte de la explicación y de la solución de problemas como el de ayer. Pero solo una parte, igual que las armas. La ayuda psicológica a tiempo que pueda recibir un alumno es invaluable. Sobre todo, el diagnóstico oportuno de los niños y adolescentes con potenciales problemas serios de comportamiento. Tal cosa prácticamente no existe en México. En general, los jóvenes egresados de secundaria simplemente pasaron sus exámenes... y es mucho decir.
3. Para bien o para mal, el entorno extraescolar también educa (o su contrario). La inseguridad y la violencia que se han vivido en años recientes dejaron huella. Si algo se ha devaluado, es la vida misma. Otro factor del entorno son las redes sociales. Un adolescente con problemas de personalidad encuentra ahí refugio, apoyo para forjar y cumplir sus amenazas.
4. Pero en realidad es en el afecto de la familia o en su ausencia donde se forma de manera determinante la personalidad. Por eso es tan duro lo que se vivió ayer. Nos atañe a todos. Y la vida en estos tiempos no se presta para los cuidados y los afectos.
Día duro. Durísimo.
luis.petersen@milenio.co

miércoles, 18 de enero de 2017

Un adolescente dispara a varios compañeros y a una profesora en un colegio de Monterrey





Un adolescente dispara a varios compañeros y a una profesora en un colegio de Monterrey

El agresor, de 15 años, falleció en el hospital, otras tres personas están gravemente heridas



El agresor, tras disparar a sus compañeros y a una profesora. EPV


Un alumno de secundaria ha entrado armado en el Colegio Americano del Noreste, una escuela privada al sur deMonterrey, la capital de Nuevo León (norte de México). El menor, de 15 años de edad, disparó contra varios de sus compañeros y su maestra. Después de amenazar al resto, se disparó a sí mismo en la barbilla. El secretario de Gobierno del Estado, Manuel González, confirmó este mediodía que el agresor, F. G., falleció en el hospital donde estaba siendo atendido. Sus familiares iniciaron los trámites para donar sus órganos, según el diario El Norte.  
Los hechos ocurrieron minutos después de las ocho de la mañana. Fasci dijo que el episodio duró pocos segundos. El agresor, F. G., hizo el primer disparo sentado desde su pupitre. La primera bala impactó en la cabeza de uno de sus compañeros que se encontraba a poco más de un metro de distancia. El atacante se puso de pie y disparó a Cecilia Solís, que se hallaba de espaldas repartiendo hojas a los estudiantes. Tras el segundo disparo, el resto de la clase se metió debajo de los escritorios. El muchacho abrió nuevamente fuego contra un compañero que estaba arrinconado. Después del cuarto disparo hizo una pausa y se llevó la pistola calibre 22 a la cabeza para quitarse la vida, pero el disparo falló y la bala impactó el techo. Después de recargar el arma se disparó en la barbilla y cayó al suelo entre borbotones de sangre, según muestra un vídeo filtrado por las autoridades encargadas de la investigación.  
Las autoridades han dicho a los medios de comunicación que tres heridos en elcolegio están en el quirófano, donde los médicos tratan de salvarles la vida. Entre los heridos de gravedad se encuentran dos estudiantes: A. C. R., mujer de 14 años y L. R., hombre de 15 años. La maestra Solís, que tiene lesiones en el cráneo, también está debatiéndose entre la vida y la muerte. Otro estudiante más, M. C., de 14 años, está fuera de peligro porque solo tuvo heridas de bala en un brazo.
El agresor también fue trasladado a un hospital privado, donde médicos los trataron por las heridas de bala en la cabeza y en la boca. Los doctores, sin embargo, lo declararon con muerte cerebral este mediodía. El gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, dijo que el estudiante dejó de recibir atención médica y murió minutos después. 
Los padres del menor agresor han sido entrevistados por la Fiscalía de Nuevo León. Fasci ha dicho que el estudiante tenía "problemas sicológicos" y que estaba siendo tratado por "depresión". El funcionario no quiso dar más detalles sobre el arma que fue introducida al Colegio Americano del Noreste en la mochila del responsable. Rodríguez Calderón, conocido como El Bronco, dijo que hasta el momento no existen mensajes o antecedentes que pudieron haber anunciado el ataque en el salón de clases.
El presidente Enrique Peña Nieto ha lamentado en Twitter lo ocurrido al norte del país. “Como padre de familia me duele mucho lo que pasó esta mañana en uncolegio de Monterrey. Me uno al dolor y consternación de las familias”, escribió en la red social.
"Nunca había pasado esto. Es producto de lo que está pasando en otros países, los menores tienen acceso a esa información a través de Internet (...) Nosotros no revisamos las mochilas en un colegio", señaló Fasci. El funcionario habló de la posibilidad de que el Gobierno del Estado regrese al Operativo Mochilazo tras el incidente. Este programa hacía obligatorio revisar los bolsos y mochilas de los estudiantes en las escuelas de la entidad, pero fue cancelado después de que algunos padres de familia protestaran contra la medida. "Vamos a tener que volver a hacerlo y concientizar a los padres y a los estudiantes", dijo Fasci.
Las imágenes de este vídeo han sido editadas para evitar que se pueda reconocer a ninguno de los alumnos. También se han eliminado las escenas en que el agresor dispara a las víctimas. La decisión de publicarlo se ha adoptado tras considerar que el vídeo, borrados los rostros y sin las imágenes más violentas, ofrece una información que pone de manifiesto la inseguridad en las escuelas mexicanas, donde se han llegado a registrar incidentes graves que afectan a la población más indefensa.

lunes, 16 de enero de 2017

Inventando al enemigo - Juan Villoro

Inventando al enemigo

Como Tony Soprano en la serie, Donald Trump sabe que puede controlar a su vecino

“Nuestros vecinos, es decir, nuestros enemigos”, escribió Primo Levi. Las colindancias dividen en un sentido físico, pero también moral. El jardín de al lado siempre es más verde, pero los prejuicios permiten que nos sintamos mejores a quienes viven ahí. Si no somos magníficos, por lo menos no somos como ellos.
En un episodio de Los Soprano, el protagonista enfrenta la suspicacia de sus vecinos, que temen —y en cierta forma también anhelan— vivir junto a un gánster. Para satisfacer el morbo de la casa de junto, Tony Soprano llena una caja de arena, la envuelve y en tono cómplice pide a sus vecinos que se la guarden. Ellos no pueden negarse; aceptan la caja pensando que contiene algo comprometedor sin saber que se trata de arena. En un solo gesto, Tony se congracia con ellos y envenena su vida.
No es fácil convivir con el otro, en gran medida porque resulta muy provechoso considerarlo inferior. En una ocasión, Umberto Eco tomó un taxi en Nueva York, conducido por un paquistaní. Al enterarse de que era italiano, el taxista le preguntó: “¿Quiénes son sus enemigos?”. Eco respondió que, de momento, su país no estaba en guerra con nadie o, en todo caso, estaba en una soterrada contienda contra sí mismo. La respuesta decepcionó al conductor: un país sin adversarios carecía de identidad, ¿podían los italianos ser tan amorfos? Al bajar del auto, Eco compensó con una propina la pobre beligerancia de su país. Minutos después pensó que en realidad Italia enfrentaba una legión de adversidades, la mayoría de ellas internas, pero carecía de claridad para identificarlas. La inquietud del taxista era más profunda de lo que parecía: el otro puede servir para canalizar el odio y la desconfianza, pero también para saber, por riguroso contraste, quiénes somos. El resultado de estas reflexiones fue el ensayo Inventando al enemigo. Ahí afirma: “Tener un enemigo es importante no sólo para definir nuestra identidad sino para enfrentar un obstáculo contra el cual podemos medir nuestro sistema de valores”.
A diferencia de Italia, Estados Unidos no ha vacilado en construir sucesivos adversarios: el nazi, el comunista, el terrorista islámico, el narcotraficante. En tiempos de la perestroika, Eduard Shevardnadze fue ahí como ministro de Exteriores de la Unión Soviética y declaró: “Les voy a hacer lo peor que podía pasarles: quitarles un enemigo”.
Pero los rivales se renuevan tanto como la paranoia y el más reciente es el mexicano. De acuerdo con Donald Trump, el país que en los dibujos animados inspiró las veloces correrías de Speedy González, debe quedarse en su ratonera.El 11 de enero confirmó que construirá un muro para impedir el flujo ilegal de migrantes y añadió que la delirante edificación será pagada por los mexicanos.
Peña Nieto respondió de inmediato, aclarando que México no pagará nada. Obviamente, Trump no se refiere al pago directo de los ladrillos, sino a medidas proteccionistas en la industria, impuestos a las remesas y deportación de mexicanos (300.000 de ellos en cárceles) que le quitarán recursos a México. No hay nada que Peña Nieto pueda hacer al respecto.
Lo verdaderamente grave es lo que ya hizo para apoyar a Trump: lo invitó a México durante su campaña, por iniciativa del entonces secretario de Hacienda, Luis Videgaray. El magnate disfrutó de una oportunidad única para humillar a otro país en su propio territorio. La indignación nacional provocó que poco después Videgaray perdiera el puesto. En un claro gesto de subordinación a Estados Unidos, ahora regresa como responsable de Relaciones Exteriores.
Como Tony Soprano, Donald Trump sabe que puede controlar a su vecino con un paquete inquietante. Para nuestra desgracia, el encargado de custodiar esa caja es Luis Videgaray.